¿Qué son las lunas?

Se podría decir que todos sabemos bien lo que es una luna, casi todas noches vemos la de la Tierra llamada Luna o Selene, según la mitología.

La definición de luna es muy amplia, de hecho, quizá. en un futuro cambie, tal como lo hizo la definición de los planetas, que cambió en 2006.

 

Hasta ahora una luna, de forma general y simple, es un objeto que orbita alrededor de otro, donde la mayoría de las veces el objeto principal es un planeta. Llamar “luna” o “satélite natural” al objeto se consideran como sinónimos.

Siempre la luna es mucho menos masiva y más chica que el planeta al que orbita. De hecho, si la masa de la luna es comparable a la del planeta, la fuerza gravitatoria que la luna ejercería sobre el planeta conforme se traslada en su órbita, lo tiraría de modo que el centro de masa de los dos cuerpos quede “afuera” del planeta.

Este sistema no sería un planeta con una luna, sino que se llama “planeta doble”, tal como muchos consideran a Plutón y su mayor luna Caronte o como a veces se lo a nuestro planeta con la Luna. Esto se debe a que nuestra luna es sólo 81 veces menos masiva que la Tierra y su diámetro es un cuarto siendo el quinto satélite natural más grande del sistema solar.

Los satélites naturales se clasifican en nuestro sistema solar, aunque podríamos llevar esta clasificación de forma más genérica; así podría aplicarse a las lunas del universo:

  • Satélites pastores: Son satélites que con su gravedad, mantienen a los anillos de un planeta en su lugar.
  • Satélites coorbitales: Llamadas así a las lunas que recorren la misma órbita.
  • Satélites troyanos: Son escasos, y definidos más precisamente en el sistema solar, particularmente en el sistema Sol-Júpiter. Un satélite troyano es una luna que está en un punto de Lagrange, entre dos puntos. Un punto de Lagrange es un lugar en el espacio, donde la gravedad neta es nula.
  • Satélites asteroidales:  Son pequeñas lunas orbitándo a asteroides.

Además, a algunas lunas las podríamos llamar “naturales”, siendo estas las que se formaron en conjunto con su planeta, y “capturadas”; a veces se da la posibilidad que un asteroide pase lo suficientemente cerca de la gravedad de un planeta como para que quede orbitándolo. Esto se ve contadas veces en los gigantes gaseosos y helados.

Hay muchos tipos de lunas en este universo y, teóricamente, no hay nada que pudiera imposibilitar la existencia de “una luna de luna” o “satélite de satélite” es decir, que un satélite natural, posea otro satelite natural. Parece que esto es algo muy improbable, ya que este sistema sería mucho más inestable que los que acostumbramos a ver.

Las lunas, cuerpos que cada vez van tomando mayor importancia en la astronomía actual, en este sistema solar, es más probable encontrar vida en satélites naturales que en planetas. y hay muchos proyectos dedicados a visitar lunas para investigar, e incluso vivir, quizá en un futuro muy lejano.

Sobre Matias Olate

22 años, Community Manager del Planetario Malargüe, redactor y editor de la web, Área de Sistemas; estudiante de Ciencias Exactas y Naturales, futuro geólogo, divulgador científico, locutor en "Ciencia Malargüe"; escritor, apasionado por las Ciencias.

Autor entrada: Matias Olate

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